Tratamientos

Vía oral

jugo-aloe-puro2Se recomienda su utilización por vía oral, en una amplia gama de enfermedades y procesos que cursan con acumulación de toxinas, como regulador metabólico, depurativo y tonificante general del organismo. Una orientación clara de sus propiedades reguladoras, es aquella destinada a corregir los trastornos funcionales de los diferentes sistemas orgánicos (cardiovascular, hepatobiliar, digestivo, respiratorio, urinario, inmunológico y hormonal) y las patologías asociadas a los mismos. También se benefician de las virtudes antiinflamatorias, analgésicas, cicatrizantes y regeneradoras del J de AV, los procesos que afectan a los sistemas articular, óseo y muscular.
Como regulador metabólico, contribuye a mantener y a equilibrar los desniveles y oscilaciones que experimentan los valores sanguíneos de glucosa, colesterol y acido úrico. De aquí surge la posibilidad de utilizarlo para mejorar el curso clínico y el pronóstico evolutivo de las diferentes formas de la diabetes (insulino o no insulino dependientes), de las hipercolesterolemias e hipertrigliceridemias y de las hiperuricemias (gota), acompañando los tratamientos farmacológicos convencionales.
Como depurativo, debido a la capacidad que posee el J de AV de remover toxinas facilitando su eliminación, resulta útil en el  tratamiento de afecciones hepatobiliares tales como, hepatitis (virales o tóxicas), cirrosis portal y alcohólica, hígado graso, litiasis o cálculos biliares, etc y en patologías digestivas, especialmente procesos intestinales fermentativos y putrefactivos.

Como cicatrizante, en úlceras gástricas por Helicobacter Pylorii, úlceras gastrointestinales y en procesos irritativos e inflamatorios del aparato digestivo, hernias de hiato, gastritis, colon irritable, colitis ulcerosa, enfermedad de crohn y en infecciones gastrointestinales.
Como inmunoestimulante, en aquellos procesos en los que se requiere un aumento de los niveles de inmunoglobulinas y un aumento en la capacidad de respuesta inmune; es decir, de los mecanismos de defensa del organismo; infecciones respiratorias (bronquitis, gripe, catarros ,resfriados), urinarias (cistitis, uretritis), ginecológicas (vulvovaginitis, anexitis) etc. y en las patologías de naturaleza neoplásica (diferentes variedades de cáncer), acompañando a las terapias habituales en estos casos (quimio y radioterapia) para contrarrestar los efectos secundarios que suelen presentar los pacientes (náuseas, vómitos, fatiga, anemia, anorexia) y como coadyuvante de las mismas. Asimismo resulta sumamente eficaz su ingesta oral como preventivo de estados de inmunosupresión y procesos infecciosos; como así también en los estados alérgicos en los que actúa neutralizando las reacciones desencadenadas por los alergénos (respuesta histaminérgica); en los cuadros asmatiformes y en el asma bronquial, donde promueve la eliminación de secreciones de las vías respiratorias superiores.

Como inmunomodulador, en procesos autoinmunes como ciertas colagenopatías entre las que destacan la artritis reumatoidea, el lupus eritematoso, la esclerodermia, etc. Como regenerador tisular, en afecciones de la mucosa bucal tales como gingivitis úlcero necrótica, periodontitis, aftas, candidiasis bucal y esofágica, etc.

Vía tópica

usotopico2La aplicación tópica del gel de AV abarca un amplio espectro de afecciones de la piel o dermopatías, en las que se ponen de manifiesto las propiedades bacteriostáticas, antiinfecciosas, antiinflamatorias, cicatrizantes, regeneradoras y suavizantes del aloe descriptas anteriormente. En tal sentido su aplicación ha revelado excelentes resultados en la cicatrización y curación de heridas, llagas, quemaduras térmicas (calor y frío), por agentes corrosivos (ácidos) y por radiación, eczemas, acné juvenil, piodermitis, brotes psoriásicos, manchas seniles de la piel, etc.
Aplicado mediante un suave masaje circular sobre las superficies afectadas, alivia el dolor, el picor, la irritación y la inflamación que suelen presentarse durante la evolución de los procesos señalados. De la misma forma, en el caso de quemaduras solares o de otro tipo la aplicación tópica del gel de AV, alternada con la aplicación de compresas impregnadas con J de AV, proporciona un efecto calmante al tiempo que se acelera la regeneración de la piel dañada.

Debido a sus propiedades bacteriostáticas, capaces de neutralizar la acción de las bacterias de la piel; de lisar o destruir las células muertas; de disolver los depósitos grasos que obstruyen los poros de la piel y de regular el pH en las diferentes capas de la piel (epidermis, dermis e hipodermis), el aloe actúa como protector y regenerador dérmico, ejerciendo una profunda acción humectante y limpiadora que explica la extraordinaria difusión que ha logrado en el ámbito de la cosmética.
También es recomendable su utilización en aquellas zonas afectadas, donde no pueden emplearse apósitos, efectuando enjuagues, lavajes o gárgaras como es el caso de aquellos procesos que afectan las encías (gingivitis úlcero necróticas, gingivitis hemorrágicas, aftas, neuralgias, etc) y la garganta (amigdalitis, laringitis, traqueítis, anginas acompañadas de placas, disfonía por inflamación de las cuerdas vocales, etc) y en general, en cualquier proceso buco faríngeo o laríngeo.
En cuanto a los problemas capilares, el J de AV goza de amplio reconocimiento por los excelentes resultados obtenidos en el tratamiento de la alopecía (caída de cabello), caspa, seborrea, etc, mediante lavados y fricciones del cuero cabelludo utilizado puro o bien bajo la forma de champús.
Sus propiedades bacteriostáticas, antiinflamatorias y antipruriginosas proporcionan un considerable alivio en las crisis hemorroidales agudas, cuando se aplica el gel de AV en forma tópica local, al tiempo que se incrementa el contenido en fibra alimenticia de la dieta y se favorece la lubricación intestinal.

Como se ha señalado anteriomente, tanto el J de AV administrado oralmente, como el gel aplicado localmente contribuyen a la rápida reepitelización y cicatrización de ulceraciones de la piel (úlceras de presión, úlceras de decúbito), escoriaciones, llagas y escaras por permanencias prolongadas en cama; especialmente en ancianos.
Aplicando apósitos o pequeñas compresas embebidas en J de AV, o bien el gel de AV, se acelera el proceso de maduración de granos, abcesos y forúnculos con el consiguiente alivio al activarse el drenaje de pus al exterior.
Las erupciones pustulosas, características del acné juvenil o acné vulgar, en la cara, torso y espalda pueden reducirse sensiblemente si se combina la aplicación tópica del gel o J de AV con la ingesta oral del mismo, acompañando una dieta libre de grasas e hidratos de carbono en exceso.
En el caso de niños afectados por las enfermedades eruptivas propias de la edad (sarampión, varicela, etc), se alivia el prurito mediante la aplicación local del gel de AV. Se incluyen también, entre las numerosas dermopatías susceptibles de experimentar mejoría en la evolución clínica y pronóstico cuando son tratadas con jugo o gel de AV, las infecciones virales que se manifiestan en la piel como la popularmente llamada “culebrilla”, variedad de Herpes que cursa con una erupción en forma de pequeñas vejigas supurantes.
En el caso de picaduras de insectos (medusas, larvas de mariposas, etc) o del contacto irritante con animales o vegetales (ortigas, hiedras venenosas, etc.), las propiedades antiinflamatorias, bactericidas y analgésicas del gel de AV aplicado sobre la zona afectada, ejercen un efecto calmante inmediato.